TEORIA ELECTROMAGNETICA DEL CANCER

Panos T. Pappas asegura que el cáncer tiene su origen en un nivel extremamente bajo de energía en el interior de la célula siendo ello lo que provoca un funcionamiento metabólico erróneo, la posibilidad de muerte celular y, como respuesta, la multiplicación desenfrenada para sobrevivir.

Y SUS APLICACIONES…

¿QUE ES EL POTENCIAL DE MEMBRANA?.

FUENTE. PAPIMI IBERICA.

El Papimi detiene la proliferación celular al proporcionar energía eléctrica y magnética al organismo y reforzar el sistema inmune así como las funciones hepática, pulmonar y renal y mejorar la circulación sanguínea y linfática

El Papimi ejerce una fuerte acción antiinflamatoria, mejora la nutrición sanguínea y aumenta la oxigenación de los tejidos contribuyendo con ello a la recuperación del peso perdido, señal inequívoca de recuperación de la salud.

Es cierto que faltan estudios a gran escala con el Papimi pero no lo es menos que son numerosos los pacientes a los que la oncología oficial había desahuciado y que tras ser tratados con él han mejorado notablemente e, incluso, se han curado.

El modelo sobre el cáncer de Pappas explica su relación con el exceso de sodiola falta de trasmutación del sodio en potasio y los radicales libres, por qué gastamos más energía de la que ingerimos a través de la comida o por qué bastan pocas cantidades de antioxidantes para evitar la oxidación del organismo, entra otras cuestiones”.

Panos T. Pappas, prestigioso investigador griego, profesor permanente de Física y Matemáticas en el Instituto Tecnológico del Pireo y especialista internacional en Electromagnetismo y Electrodinámica durante los últimos 7 años ha concentrado sus esfuerzos en los efectos químicos y biológicos producidos por los impulsospulsos electromagnéticos iónicos inducidos. Fruto de cuya experiencia es el Papimi (PAP por Pappas e IMI por Ion Magnetic Induction), un aparato aprobado por autoridades médicas e industriales como dispositivo médico de clase II, de magnetoterapia y que está siendo ya utilizado como recurso terapéutico en muchos hospitales y centros privados de Estados Unidos y Europa. “El Papimi -confirma su creador- está diseñado para inducir y así restaurar la carga iónica pérdida para que la célula supere sus problemas. Con abundancia de energía interior -o bioenergía- la célula supera la dificultad eléctrica y ello le permite mantener el equilibrio de la concentración iónica, el equilibrio de potencial de transmembrana y el funcionamiento eficaz de la bomba sodio-potasio”.

El Papimi utiliza micro-pulsaciones -con una frecuencia de 2-3 por segundo en lapsos de un nanosegundo (menos de 1 millonésima de segundo)- produciendo una “onda” electromagnética que penetra hasta 15 cms. de profundidad en la zona afectada. Usa un transformador de diseño especial que le permite aplicar un voltaje de hasta 50.000 voltios capaz de generar un campo pulso iónico electromagnético que es el que actúa sobre las células. El Papimi no aplica ningún tipo de corriente eléctrica sobre el cuerpo; la energía es “inducida” por un operador que maneja la sonda del dispositivo sobre la zona afectada sin que exista contacto físico. Y cuenta además con una doble sistema de seguridad con alarma interior capaz de detectar cualquier fuga de electricidad y detener inmediatamente la máquina.

TEORÍA DEL CÁNCER DE PANOS T. PAPPAS

Para poder entender la teoría de Panos T. Pappas -que sostiene que la aparición del cáncer se debe a un problema de déficit energético de la célula- es preciso comprender previamente el concepto de potencial de membrana. Y éste no es sino es el voltaje que dan a la membrana celular las concentraciones de los iones de sodio (Na) y potasio (K) situados a ambos lados de la misma. Y es que de su cantidad depende la polaridad de la membrana cuyo potencial se cifra en torno a los -90 milivoltios en estado de reposo saludable.

Cabe agregar que los datos sobre la importancia del potencial de membrana y su relación con la enfermedad fueron confirmados en 1986 por R. Bingelli y C. Weinstein que establecieron la siguiente clasificación:

-Potencial de membrana de la célula: desde -100 miliV hasta 0 miliV.

-Células sanas no proliferantes: entre -100 y -75 miliV.

-Células alteradas pero benignas: entre -75 y -35 miliV.

-Células tumorales cancerosas: entre -35 miliV y -5 miliV.

Bueno, pues tras diez años de estudios sobre el comportamiento bioeléctrico celular Pappas ha concluido que el “cáncer se debe a un estado extremamente bajo de energía celular manifestada por un potencial de membrana de -15 miliV que provoca una cadena de funcionamientos defectuosos específicos de la célula y un estado general de isquemia en el organismo”. Este proceso sería común a todas las formas de vida tanto a nivel individual (humanos, animales, plantas, y diversos micro-organismos) como a nivel grupal. A nivel biológico la respuesta a la crisis es la reproducción celular. “La crisis de energía de un área más pequeña de células -sostiene Pappas- se difunde o se extiende a un área más amplia debido al principio más básico y fundamental de la Física: el principio de la conservación de energía y el principio de conservación de la materia”. A nivel de organismos la situación es similar. Las especies que sufren de estrés en su batalla diaria por la supervivencia y la comida tienden a multiplicarse más rápido y en grandes cantidades. Al contrario, los organismos, animales o sociedades avanzadas se multiplican relativamente muy despacio y en menor número. Los animales más grandes -tanto los elefantes como los humanos- se multiplican muy despacio comparados con los animales pequeños -como los conejos u otros organismos primitivos-. Es sabido que las sociedades desarrolladas tienen índices de natalidad muy inferiores a los de las sociedades subdesarrolladas.

El caso es que -siempre según Pappas- cuando en un punto del organismo, fruto de distintas situaciones biológicas, se produce una crisis de energía sostenida el resultado se traslada a las células cercanas. Es decir, cuando un tumor reclama energía y nutrientes esa inanición se transmite a las células adyacentes que sufren para conseguir oxigenarse y nutrirse de forma adecuada con lo que su metabolismo comienza a resentirse. Y eso puede causar una pérdida en cascada de energía y nutrición. Así es cómo se produciría la difusión del cáncer y las metástasis.

La crisis de baja energía celular es pues, a juicio de Pappas, la que inicia la cadena de reacciones que acaban provocando la situación patológica que conocemos como cáncer y que se caracteriza por:

-Un potencial de membrana bajo.

-Un aumento de la acumulación de iones de sodio dentro de la célula: hipernatremia.

-Un aumento de las moléculas de agua unidas a las moléculas de sodio dentro de la célula.

-Inflamación.

-Aumento del volumen de la presión celular y osmótica dentro de la célula lo que daña la membrana celular.

-El crecimiento celular.

-El adelgazamiento de la membrana celular.

-La división celular.

Llegando a una carga eléctrica cero, la célula muere. El mecanismo de defensa que utiliza la célula para cumplir con su “instinto básico”, que no es nada más que obedecer a las leyes naturales de supervivencia de la especie, es inducir la mitosis (división o multiplicación celular) cuando llega a -12mV, es decir cuando la célula sabe que se encuentra en peligro de muerte celular. El “instante cero” o “punto de pánico celular” tendría lugar cuando el potencial de membrana cae por debajo de -15 miliV. “Podemos decir -afirma Pappas- que las células con baja energía entran en un estado de ‘pánico’, de multiplicación febril, para conservar su especie siguiendo un programa inherente codificado en la parte más fundamental -su ADN- para la supervivencia ante una situación de emergencia en condiciones severas. Más células proliferan dentro del tumor o más células se difunden desde la primera crisis de energía -el primer cáncer- a zonas adyacentes al tumor las cuales se encuentran, naturalmente, en ambientes de baja energía. A las nuevas células de cáncer les faltará energía por las mismas razones. Es pues natural que el tumor crezca o se difunda a las áreas adyacentes y tejidos. Obviamente la mayoría de esas células con baja energía se multiplican y cuánto más lo hace más energía se necesita en conjunto en el organismo para alimentar a las células recién nacidas.

Por consiguiente, la crisis de energía y la inanición celular se extienden continuamente, como lo hace el cáncer.

El organismo se vuelve pronto ‘una sociedad pobre en una situación de crisis de pánico’ en conjunto en la que cada vez falta más energía y por eso el cáncer se generaliza formando metástasis. El organismo adelgaza, se vuelve débil, con la característica común de pérdida de peso, baja energía y pobre nutrición. El cáncer entonces se generaliza sin que haya manera para el organismo o persona de superar esa necesidad creciente de energía y nutrición”. Tal sería, a grandes rasgos, el guión macroscópico del fenómeno conocido como cáncer según Pappas.

A la hora de analizar los métodos convencionalmente utilizados para combatir el cáncer desde este planteamiento Pappas observa que tanto la radioterapia como la quimioterapia coinciden en que la célula cancerígena es más débil que la célula sana. Pero aquí se acaban los puntos de vista comunes. “En la práctica, por ejemplo -señala Pappas-, la quimioterapia reduce la población de cáncer. Sin embargo, la misma acción de la quimioterapia es una razón característica del desarrollo de cáncer en el mismo sentido que explicamos antes al provocar que las células que sobreviven entren en un estado más adverso de ‘pánico’ y, por tanto, de división para sobrevivir. Además la acción tóxica de la quimioterapia no ayuda en absoluto a la restauración de los recursos energéticos perdidos por el organismo al destruir otras funciones vitales y, particularmente, al dañar el sistema inmune. Los mismos argumentos son válidos para los tratamientos con radioterapia”.

APLICACIONES:

APLICACIONES MAGNETO TERAPEUTICAS DEL PAPIMI™ DEVICE (Extracto traducido del manual de la PAPIMI)

Las observaciones de gran número de tratamiento en pacientes de las siguientes instituciones han demostrado que el PAPIMI Device tiene una eficacia excelente en las patologías que se enumeran a continuación.

INSTITUCIONES: The Papanikolaou National Anticancer Institute, the IKA Papdimitriou Hospital in Melisia, Athens, Greece, The Health Restoration Center, The National Pain Research Institute (U.S.A) and in many other centers in the area of Los Angeles, San Diego, North Mexico, Canada and Europe.

Los resultados de la magnetoterapia descritos en la Bibliografia Médica son los siguientes:

” Lesiones deportivas

” Artritis

” Todos los casos de inflamación, con o sin dolor. (con desaparición inmediata de hinchazón)

” Tendinitis

” Dolores musculares

” Problemas musculares

” Rehabilitación acelerada de fracturas.

” Curación rápida de ulceras atónicas, crónicas o agudas

” El sistema más rápido en caso de quemaduras y cicatrices, keloides, etc.

” Lumbago, ciática, síndrome cervical

” Arthrolysis

” Dolores, inflamaciones, edema debido al cáncer.

” Osteoartritis

” Regeneración ultra rápida de la piel en quemaduras, cortes, infecciones.

” Sistema reductor de inflamaciones en variedad de casos (por ejemplo Scleroderma, hemorroides, Cancer, etc.)

” Incremento de la permeabilidad de la membrana celular, facilitando el metabolismo y la entrada salida de los iones de las células (Oxigeno, medios químicos, nutrientes, etc.) ´

” Incremento de la actividad endocelular y biológica.

” Estimulación de tejidos neurales y células neurales superiores

” Estimulación del sistema immune.

Los efectos positivos de los pulsos electromagnéticos sobre el dolor son ya innegables y cientos de estudios y artículos dan fe de ello. Por ejemplo, en un artículo de marzo del 2003 titulado Pain management with pulsed electromagnetic field (PEMF) treatment, William Pawluk -médico y profesor asistente en la School of Medicine de la Johns Hopkins University- resume su eficacia. “El 17% de las personas mayores de 15 años -afirma Pawluk- sufre de dolores crónicos que afectan a su actividad diaria. Los estudios sugieren que al menos uno de cada cuatro adultos en Norteamérica sufre dolor en un momento determinado. Y son ya muchos los médicos que están empezando a remitr a sus pacientes con dolores crónicos a la medicina complementaria y alternativa en busca de una terapia que reduzca su dependencia de los medicamentos, los procedimientos invasivos y los efectos colaterales”. A continuación Pawluk desarrolla las posibilidades de los campos electromagnéticos pulsantes contra el dolor. “Se ha demostrado que los campos electromagnéticos pulsantes de diversa potencia y frecuencia -escribe Pawluk- tienen buenos resultados en una amplia serie de situaciones dolorosas. Y suponen un mínimo riesgo comparados con el potencial invasivo de otras terapias y el riesgo de toxicidad, adicción y complicaciones de los medicamentos. Los profesionales se están dando cuenta gradualmente de su potencial para tratar con éxito o mejorar una miríada de problemas. Además, tras miles de pacientes y años de uso ha quedado constatado que el riesgo potencial de su utilización es muy pequeño.” Y añade: “Los campos electromagnéticos afectan a la percepción de dolor de muchas maneras diferentes. Pueden aliviar el dolor directamente al influir sobre las neuronas afectadas, los movimientos del ión calcio, los potenciales de la membrana, los niveles de endorfinas, el óxido nítrico, los niveles de dopamina y la regeneración de los nervios. En cuanto a los beneficios indirectos de los campos magnéticos en distintas funciones fisiológicas pueden apreciarse en la circulación, el aparato músculo-esquelético, los edemas, el nivel de oxígeno en los tejidos, las inflamaciones, el metabolismo celular y los niveles de energía de las células”.

Es obvio que dadas las posibilidades que se han ido abriendo paso, el campo de aplicación de los campos pulsantes se ha ido ampliando. Y cada vez son más los médicos que, llegado el momento en el que el tratamiento convencional no da resultado, se adentran en terrenos sugeridos por la investigación de laboratorio obteniendo resultados que les llevan a repetir la experiencia con nuevos pacientes. Se ha ido recopilando así un considerable número de casos tratados con grandes beneficios en otras patologías. Para resumir, diremos que Shri Kant Mishra -profesor de Neurología, miembro de prestigiosas sociedades de Neurociencia y presidente de la American Academy of Ayurvedic Medicine (AAAM)- tiene escrito que el PAP-IMI es eficaz en los siguientes casos: “Síndromes de dolor agudo crónico y sintomático; dolor por tensión crónica vascular; desórdenes músculo-esqueléticos; dolores crónicos de cuello y espalda; fibromialgia; problemas en las articulaciones; diversos tipos de desórdenes reumatológicos; artritis reumatoide”. Kant Mishra agregaría que también es eficaz en casos de desórdenes inmunológicos, en el lupus sistémico, en desórdenes relacionados con el envejecimiento, en la curación de heridas y como coadyuvante en el caso de dolores agudos en enfermos de cáncer.

Vernier y un equipo de investigación de la sección de Ingeniería Eléctrica del Departamento de Investigación Celular y Neurobiología de la Keck School of Medicine de la USC y el Biophotonics Laboratory en el Cedars-Sinai Medical Center probaron la tecnología UPSET exponiendo las células de la leucemia a los campos eléctricos de alta frecuencia. La técnica presenta como principales ventajas sobre los tratamientos convencionales que no es invasiva – puede aplicarse sin contacto directo- y es mucho más económica. “Nuestra esperanza -manifestó T. Vernier- es que un día los pulsos nanoeléctricos puedan reemplazar procedimientos como la extirpación quirúrgica de tumores o tratamientos tóxicos como la quimioterapia”.A las citadas patologías se pueden añadir testimonios personales de pacientes y médicos en los que el PAP-IMI ha servido para tratar dolores pélvicos femeninos, problemas de la menstruación, endometriosis, problemas pulmonares, alergias, infecciones, asma, pulmonía, enfisema, enfermedades obstructivas, problemas circulatorios, hipertensión y otras patologías.

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